domingo, 30 de septiembre de 2012

ATAXIA - Automatic writing (2004)


El año 2004 fue para John Frusciante todo un récord creativo: seis discos editados en seis meses. 
Después de la salida del excelente Shadow Collide with people con amigos que incluían entre otros a Omar Rodriguez, se instaló en un estudio a ensayar con Joe Lally y su siempre presente camarada Josh Klinghoffer para darle formato escénico a esas composiciones. 
A partir de los primeros 10 minutos de bases de bajo del ex Fugazi y e improvisaciones de batería grabados en secreto por Frusciante y sin proponérselo, crearon el primer track de este disco experimental, libre en la composición y crudo en su sonido.
Dos días -o noches vaya uno a saber- bastaron para lograr cinco movimientos largos donde sobre una base densa aparecen los garabatos de ese sonido de guitarra tan característico e identificable.
La calidez de la voz se mezclan entre gemidos desgarrados y evidencias sónicas, dando forma a esta escritura automática de una banda efímera que tuvo en esos pequeños y espontáneos ensayos aún más material para su continuación editada en el 2007.

domingo, 23 de septiembre de 2012

VILLAGERS - Becoming a Jackal (2010)


Las luces de las grandes ciudades inglesas siempre han opacado a las otras comarcas de lo británico, no es por falta de escena que conozcamos poco de lo escocés, galés o irlandés, sino que siempre nos termina llegando lo que sobrepasa los límites geográficos y/o comerciales, ya sea las costumbres que los identifica o artistas que trascienden en todo el mundo (U2 o Franz Ferdinand por ejemplo).
Lo que conocemos es solo la fachada de un montón de músicos o escritores que juegan en ligas menores, pero que de un día a otro ascienden a primera.
Tal es el caso del irlandés Conor O'Brien, que sacudió los oídos de muchos con su Becoming a Jackal el año pasado, perfeccionando cada canción, musical -él grabó todos los instrumentos en casa de su amigo- y líricamente -buen escritor y gran aficionado a la lectura-.
Villagers es él, aunque a veces esté acompañado por otros cuatro músicos, interpretando con su guitarra acústica esa poesía oscura que desgarra y que recuerda a Bright Eyes o Elliot Smith. Para escuchar con auriculares puestos.
http://www.mediafire.com/?sx93p81yc8p1138

HABLAN POR LA ESPALDA - Le petit detail qui change tout (2002)


Primer paso discográfico grande de los montevideanos, paralelo al climax de su etapa más salvaje y visceral. Reinventando su hardcore inicial, a medida que entraban nuevos instrumentos a la banda, fueron mutando sus creaciones de los riffs básicos a elaboraciones más cuidadas, que lo desvinculaban de cierta manera de la obligación de autoproclamarse como una banda de estilo.
Eso no quiere decir que Petit... decolore su energía, al contrario, porque ésta despega con fuerza y descarga a más no poder como los buenos shows que siempre brindaron.
HPLE al igual que Motosierra -si de bandas proto-Stooges hablamos- tuvo que salir a mostrar afuera lo que en su país era indiferencia, y esos viajes por Brasil y Europa se convirtieron en explosivas aventuras -para bien o para mal- rozando casi siempre los límites del peligro.
   Me quedo en esta época de HPLE,  más guitarrera y descontrolada.

CROCODILES - Summer of hate (2009)


No es difícil suponer que al primer contacto sonoro con los de San Diego se nos vengan a la mente los hermanos Reid y especialmente su Automatic. La arquitectura del sonido parece ser lo imperativo de Crocodiles sobre la línea melodíca o lírica de la canción, lo que resulta arriesgado para una banda que hace su debut, pero que a su vez resulta una buena promesa para trabajos posteriores.
Retroalimentación, reverbs, baterías sintetizadas y mucha distorsión encuadrados en una producción lo-fi que está en auge y que bien podría confundir a algún distraído en no reconocer este disco como de este siglo.
http://www.mediafire.com/?zdkho7ie75nh8kk

AUSTIN TV - Caballeros del albedrío (2011)


Siempre nos deja intrigado el no conocer la identidad de una persona, muchas preguntas y leyendas detrás de todo y en el ambiente de lo popular, especialmente de la música, es casi heroico mantener un personaje lejos de los cliches del rock star. Ese sentimiento de estar oculto, de ser anónimo detrás de una máscara, no es nuevo en la cultura mexicana: desde el misticismo indígena, pasando por el misterio detrás del luchador, en el ambiente político de Chiapas, en ritos o festividades.
  Austin TV lleva esa intriga más alla aún, porque nos desafía constantemente a interpretar ese laberinto sonoro instrumental, de sensaciones tranquilas y  a la vez caóticas, de los constantes cambios de velocidad y la simbología de las escasas palabras.
En este último trabajo nos obligan a destrabar alguna que otra neurona, al definir la obra como su perfil geométrico, compuesto a base de un sistema de lenguaje complejo referido a números. Y lo dividen en dos partes: el explosivo Séeb -en lenguaje maya siginifica rápido- y el más apacible Hán -en chino: lento-.
Demanda varias escuchas y alguna vez en la vida verlos en vivo, algo que desearía con todas mis ganas.